CentroAsistencial
estrella
estrella
estrella
estrella
estrella

Votá la noticia

La otra mirada: Pensadores e hinchas.

Cracks en la cancha de las letras

Durante muchos años, los grandes escritores le dieron la espalda al fútbol, fueron muy pocos los que se dedicaron a plasmar el fenómeno social, psicológico y sociológico que el mismo representa. Sin embargo, con el tiempo todo fue cambiando hasta llegar a este presente en donde la literatura deportiva ha ganado un lugar muy cercano al central. Esta es la segunda parte de un repaso al pensamiento de intelectuales sobre el mundo de la pelota.


yo opino
lunes, 09 de enero del 2017 | 04:00Hs

imagen
Eduardo Galeano

El enfant terrible de la literatura británica, Martin Amis, autor de libros como "Niños muertos", "Dinero" o "Tren nocturno", escribió en una ocasión: "Los amantes del fútbol intelectual forman una muchedumbre asediada, despreciada por los intelectuales y los amantes del fútbol por igual, que consideran nuestra adicción como afectada, pseudo-proletaria e incluso ligeramente homosexual". Y también sostuvo que: "Se cuál es el atractivo del fútbol, es el único deporte que habitualmente se decide por un tanto, así que la presión en el momento es siempre mucho más intensa en él".
Jean Giraudoux, dramaturgo, novelista y diplomático francés cuyas obras, de original impresionismo, contribuyeron a liberar el teatro de su país de las restricciones del realismo, fue un gran concurrente a los estadios. "El fútbol es mucho más que el rey de los deportes, es el rey de los juegos", aseguró cierta vez. Para cerrar diciendo que "la pelota no admite trucos, solo efectos sublime".
Una simple frase del escritor y periodista mexicano Juan Villoro, premio Herralde 2004 por su novela "El Testigo", define a la perfección cómo entiende al juego de la pelota. "El fútbol es la parte predecible de nuestra vida. No estamos seguros de encontrar tiempo para ir al dentista o al supermercado, pero sabemos con estratégica anticipación dónde veremos la final de la Champions".
A Umberto Eco, el famoso autor de "El Nombre de la Rosa", no le gustaba el fútbol, pero tampoco lo detestaba. Aunque era, eso sí, uno de los mayores detractores del fútbol moderno. En el diario L´Espresso firmó un artículo donde dejaba en claro su postura. "Yo no odio al fútbol, yo odio a los apasionados al fútbol. No amo al hincha porque tiene una extraña característica: no entiende que tú no lo eres pero insiste en hablar contigo como si lo fueras. No es que a él no le importe nada que a mí no me importe nada. Es que no concibe concebir que a alguien el fútbol no le importe. No lo entendería ni siquiera si yo tuviera tres ojos y dos antenas sobre las escamas verdes del occipucio".
Incluso en el siglo XVI encontramos referencias al fútbol, en el pensamiento y obra del mejor escritor de la literatura inglesa de todos los tiempos. William Shakespeare dejó ya definiciones sobre un juego que no lo divertía ni mucho menos apasionaba. En su obra de teatro de 1591, "La comedia de las equivocaciones", el criado Dromio se quejaba a su señora diciendo que "¿Por hablar sin tantas vueltas me pateas como si fuera un balón de fútbol? Tú me lanzas de acá para allá y él me lanza de allá para acá. Si sigo sirviéndolos me tendría que forrar en cuero". Y quince años después, en "El Rey Lear", menciona "¡Tu, despreciable jugador de fútbol!".
Manuel Vázquez Montalbán era ensayista, periodista, novelista y poeta, además de un reconocido culé que hizo del Barcelona un motivo de estudio sociológico. El creador del detective Pepe Carvalho causó sensación en una época en que los intelectuales de izquierda consideraban al fútbol como "el opio de los pueblos". Muchas de sus frases comparan al fútbol con la religión. "El fútbol es la religión diseñada en el siglo XX más extendida del planeta" y "El fútbol me interesa porque es una religión benévola que ha hecho muy poco daño".
"Decir que pagaron para ver a veintidós mercenarios dar patadas a un balón es como decir que un violín es madera y tripa y Hamlet, papel y tinta", respondió cierta vez JB Priestley, narrador, comediógrafo y ensayista, autor de la obra de teatro "Llama un inspector", reconocido como uno de los escritores británicos más difundidos en tiempos de las dos guerras.
Pablo Neruda, uno de los más extraordinarios poetas americanos, no pudo escapar a la atracción del deporte, principalmente al fútbol. Según su amigo de la infancia, el escritor José González Vera, el chileno solía meterse en algunos partidos que se armaban en el liceo, pero a pesar de su empeño, era "malísimo". El ganador del Premio Nobel era seguidor del Atlético Magallanes y aunque nunca le dedicó versos a la selección de su país, sí escribió un extraño y triste poema titulado "Los jugadores" que aparece en Crepusculario. Se lee allí: "Juegan, juegan / agachados, arrugados, decrépitos / este hombre torvo / junto a los mares de su patria / más lejana que el sol / cantó bellas canciones / Canción de la belleza de la tierra / canción de la belleza de la Armada / canción, canción / que no precisa fin…Juegan, juegan / los miro entre la vaga bruma del gas y el humo / y mirando estos hombres sé que la vida es triste".
Al igual que Albert Camus, Vladimir Nabokov fue arquero en su juventud, en la Universidad de Cambridge, y lo hacía muy bien. De ahí que el escritor nacido en San Petersburgo haya sido un acérrimo defensor de la figura de quienes juegan en el mismo lugar de la cancha en donde lo hacía él. "El trabajo de portero es como el de un mártir, un saco de arena o un penitente", aseguró en una entrevista.
El semblante serio del autor de "El tambor de hojalata", Günter Grass, se transformaba cuando hablaba de fútbol. Hincha del modesto Friburgo, alguna vez se atrevió a leer poemas suyos en el estadio y ante más de 25 mil espectadores. Para coronar su pasión, el Premio Nobel de Literatura en 1999 tiene un poema titulado "Estadio de noche" que dice: "Lentamente ascendió el balón en el cielo / entonces se vio que estaba lleno el graderío / en la portería estaba el poeta solitario / pero el árbitro pitó fuera de juego".
Gabriel José de la Concordia García Márquez, más conocido como Gabriel García Márquez, fue un escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano que en 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura. Pero además, fue un hincha reconocido del Atlético Junior de Barranquilla en donde aseguran que jugó como arquero en su adolescencia. El autor de "Cien Años de Soledad" escribió cierta vez una crónica titulada "El juramento" en la que deja en claro sus sentimientos. "Si los jugadores del Junior no hubieran sido ciertamente jugadores sino escritores, seguramente que el maestro Heleno habría sido un extraordinario autor de novelas policíacas. Su sentido del cálculo, sus reposados movimientos (…) y sus desenlaces rápidos y sorpresivos le otorgan suficientes méritos para ser el creador de un nuevo detective".
"Como todos los uruguayos, toditos, yo nací gritando gol. No tengo nada de original porque, como se sabe, en mi país las maternidades hacen un ruido infernal porque todos los bebés se asoman al mundo entre las piernas de la madre gritando gol. Yo también lo hice para no ser menos y como todos quise ser jugador de fútbol", relató Eduardo Galeano en la presentación de su libro "Fútbol a sol y sombra". Con su programa "Fútbol pasión", se permitió viajar en el tiempo durante 13 capítulos en 2014 para observar con su particular mirada las leyendas, los mitos, las tragedias y los elementos que conforman el universo que gira alrededor de la pelota. Seguramente su frase más reconocida es "¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales", y está impresa en el libro mencionado. Aunque yo elijo otra, tan fantástica e inolvidable que se repite año a año sin perder vigencia. "Yo no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo, sombrero en mano, y en los estadios suplico una linda jugadita por amor de Dios. Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece".

 

¿Qué te pareció la nota?

estrella
estrella
estrella
estrella
estrella

¿Qué te generó la nota?

Más notas de yo opino en el día de hoy

El diario de hoy

Haga click sobre la tapa que desee, para leer el diario completo edicion impresa


movistar
BlasPascal

Ediciones anteriores

Desde aquí puede ver cualquier edición del diario directamente desde la web


Farmacias de turno

  • Ingaramo

    Bv. Roca 197 - (03492) 505356
    De 8:00hs a 00:00hs

  • Turino

    España 1135 - (03492) 432150
    De 8:00hs a 00:00hs

  • Guemberena

    Bv. Lehmann 1342 - (03492) 425312
    De 8:00hs a 08:00hs

  • Simoncini

    Av. A. del Valle 132 - (03492) 431324
    De 8:00hs a 08:00hs