CentroAsistencial
estrella
estrella
estrella
estrella
estrella

Votá la noticia

La otra mirada: Historia de selección

La batalla del Río de la Plata

Argentina y Uruguay empataron cero a cero en el mítico estadio Centenario de Montevideo el jueves pasado. Un resultado que les sirve a ambos en la carrera para llegar al Mundial de Rusia. Que suma en la rica historia del clásico rioplatense. Y agrega otro capítulo a la saga de actos discutibles.


yo opino
lunes, 04 de septiembre del 2017 | 04:00Hs

El 20 de diciembre de 1939, cuando las primeras horas del día asomaban en Buenos Aires, un disparo sacudió la tranquilidad del Hotel Naval. Provenía de la pistola Máuser del comandante Hans Langsdorff, quien luego de envolverse en la bandera de guerra de la Kriegsmarine, puso fin a su vida. Fue el primer oficial nazi de renombre que se suicidó durante la Segunda Guerra Mundial. Siete días antes, el Río de la Plata fue testigo del enfrentamiento bélico entre el acorazado alemán Admiral Graf Spee  y los cruceros británicos "Ajax" y "Exeter", y el neozelandés "Achules". El buque nazi, dañado, se resguardó en el puerto de Montevideo, pero en virtud de la neutralidad uruguaya, fue obligado a zarpar a las 72 horas. Langsdorff, capitán del Admiral, no estaba dispuesto a arriesgar la vida de su tripulación y optó por hundir su nave. Definitivamente la guerra llegaba a Sudamérica cuando todavía Alemania no había entablado combates de consideración con Inglaterra y Francia en el Viejo Continente. Allí se vivía la drôle de guerre, la guerra de broma o falsa.
Los libros de historia y el cine, con aquella película de Michael Powell y Emeric Pressburge que protagonizó Patrick Macnee, el sobrio británico de Los Vengadores, denominaron el hecho como La Batalla del Río de la Plata. Pero otra guerra, esa guerra simbólica que es el fútbol, se apropió del título. Con una cuota de dramatismo mucho menor pero con un grado de incidencia mayor en el ánimo de argentinos y uruguayos, definitivamente la Batalla del Río de la Plata tiene que ver los enfrentamientos entre dos países que viven esta rivalidad de una manera especial, la que se potencia cuando hay cosas tan fundamentales para nosotros, los amantes del juego de la pelota, como la posibilidad de ir o no a un Mundial.
Sin embargo la historia del clásico rioplatense se comenzó a escribir mucho antes de 1939. Por ejemplo, el primer encuentro se disputó en 1901 y el primer Sudamericano, en 1916. Justamente en ese año se festejaba el centenario de la independencia argentina, y para estar a tono con ese clima se organizó un torneo entre nuestro país, Chile, Brasil y Uruguay. El fútbol era amateur y ni siquiera se disponía de un trofeo para el campeón. Estas selecciones más que ser de carácter "nacional", tenían una característica regional, ya que no se podía realizar todavía una búsqueda exhaustiva de jugadores en cada país. Ya en aquel momento, argentinos y uruguayos disputaban varias veces al año partidos internacionales donde se ponía a disposición algún trofeo, o el simple carácter amistoso, que ayudó a gestar una rivalidad permanente. Antes del sudamericano habían jugado, en esos 16 años, nada menos que unas 45 veces (¡un promedio de tres juegos al año!). Por otro lado, el seleccionado uruguayo sólo había jugado una vez contra Chile y nunca contra Brasil.
Ante esto, los dirigentes dejaron el enfrentamiento rioplatense para el último partido. Argentina llegó con la victoria de 6 a 1 sobre Chile, y un empate 1 a 1 ante Brasil. Los "celestes" en tanto vencieron a los trasandinos 4 a 0, y a Brasil 2 a 1. El empate entonces consagraba a los uruguayos como campeones del torneo. La expectativa era grande, a tal grado que viajaron hinchas uruguayos para alentar a su combinado nacional. Se utilizó el estadio de GEBA, en Palermo, el que estuvo desbordado de espectadores al punto de que la gente estaba sobre la línea de cal del campo de juego. La policía intentó contenerlos haciendo un vallado humano que resultó ineficaz. Entonces el juez del partido, Carlos Fanta, que era el director técnico de Chile, decidió suspenderlo a los cinco minutos. Esta decisión enfureció a los asistentes que comenzaron los desmanes en el lugar, arrojando diferentes objetos, sillas, y hasta generaron un incendio en parte de las tribunas de madera. Hubo varios heridos, entre ellos algunos uruguayos. Un detalle de ese malogrado día es que un conscripto argentino llamado Juan Pallas evitó que se quemara una bandera uruguaya, desvaneciéndose por los efectos del humo.
El partido se reanudó al día siguiente en la vieja cancha de Racing, en Avellaneda. Uruguay mantuvo el empate y se quedó con el título, siendo el arquero Cayetano Saporiti la figura del partido. En Montevideo los festejos se prolongaron por la principal avenida de Montevideo, 18 de julio, camino al puerto donde esperaron el Buque que trasladaba a los campeones, quienes fueron llevados en andas. Ese partido en un mojón en la historia de ambos seleccionados.
La FIFA registra en sus estadísticas 192 encuentros clásicos, con 89 triunfos de Argentina, 59 de Uruguay y 45 empates. Sin embargo, en eliminatorias sudamericanas el historial es reducido: apenas 12 choques, que también arrojan ventaja de nuestro seleccionado: 6 victorias, contra 2 de la Celeste y 4 igualdades.
Solamente seis veces se cruzaron Uruguay y Argentina en Montevideo por Eliminatorias sudamericanas. Y el saldo es favorable para los charrúas, con un par de encuentros que levantaron algunas sospechas por resultados que quedaron aparejados. Y a los que se les suma el de este jueves.
Uruguay organizó la primera Copa del Mundo en 1930, donde se quedó con el título derrotándonos en la final, pero para participar no hubo etapa clasificatoria. Por diferencias entre la AFA y la FIFA, la Selección no se presentó a un par de citas mundialistas posteriores. Y cuando hubo que disputar eliminatorias en Sudamérica, los conjuntos rioplatenses nunca compartieron la zona. Recién en 1997, Uruguay recibió a Argentina por la octava jornada de las clasificatorias para la Copa del Mundo de Francia. En un partido cerrado, el equipo dirigido por Daniel Passarella no se sacó ventajas con el de Juan Ahuntchaín. Finalmente, nuestro seleccionado terminó primero en la tabla y la Celeste se quedó afuera.
Matemáticamente, Argentina, Ecuador y Paraguay eran inalcanzables para Uruguay a falta de una fecha del término de las Eliminatorias camino a Corea-Japón 2002. Y Brasil -un punto arriba de la Celeste– jugaba con la débil Venezuela como local. Uruguay le llevaba a Colombia dos unidades y contaban con mejor diferencia de gol. Un empate en el Centenario ante Argentina prácticamente le aseguraba el repechaje y así sucedió: 1-1 con tantos de Darío Silva y el Piojo Claudio López.
Argentina llegó clasificada a visitar a Uruguay la última jornada rumbo a Alemania 2006. Los locales necesitaban una victoria para no depender de otros resultados y así sellar su participación en el repechaje contra un rival de Oceanía. Fue victoria por 1 a 0 ante el conjunto de José Pekerman. El autor del tanto fue el Chino Álvaro Recoba.
La historia fue diferente en 2009, un año antes de la Copa en Sudáfrica. Argentina estaba cuarto, un punto arriba de Uruguay, que si ganaba se metía directamente en el Mundial. Ecuador era el único país que podía superar su línea, pero cayó en Chile y los cuadros rioplatenses lucharon mano a mano por no ir al repechaje. Al equipo que entonces dirigía Diego Maradona le servía la igualdad, pero ganó. Sobre el final y gracias a Mario Bolatti.
La última vez que se enfrentaron en Montevideo y por Eliminatorias fue en 2013, antes de que fueran protagonistas en Brasil un año después. Ganó el seleccionado local, dirigido por el Maestro Oscar Washington Tabárez, con goles del Cebolla Cristian Rodríguez, Luis Suárez -de penal- y Edinson Cavani (Maximiliano Rodríguez igualó dos veces para Argentina). Pese a ganar, no pudo evitar ir al repechaje en el que eliminó con comodidad a Jordania.
El 0 a 0 del jueves pasado fue otro encuentro que presagiaba clima de guerra futbolística. Pero como otras veces las balas fueron de fogueo. Sin embargo nadie se quejó demasiado. Es que el empate deja a ambos en carrera de cara al próximo Mundial. Y ya se sabe como son los códigos del fútbol. Esa guerra simbólica en la que, como en la otra y en el amor, parece que todo vale.

¿Qué te pareció la nota?

estrella
estrella
estrella
estrella
estrella

¿Qué te generó la nota?

Más notas de yo opino en el día de hoy

Libertad
RPM

Lo último

El diario de hoy

Haga click sobre la tapa que desee, para leer el diario completo edicion impresa


mutualunion
RadioUniversidad
RadioRivadavia
RadioMitre
RafaelaNoticias

5RTv El canal de Santa Fe en vivo

Ediciones anteriores

Desde aquí puede ver cualquier edición del diario directamente desde la web