municipalidad
CentroAsistencial
estrella
estrella
estrella
estrella
estrella

Votá la noticia

La otra mirada

¿Y si llamamos a la Hermana Rosa?


yo opino
lunes, 26 de febrero del 2018 | 04:00Hs

Foto: N. Gramaglia
imagen

"Mi compañera de la izquierda es una mentalista y vidente rosarina, especializada en tarot marsellés y recuperación de parejas. Dice llamarse ´Hermana Rosa´, es del Barrio Alberdi y afirma que puede enviar buenas ondas al equipo de fútbol que la contrate... Promete trabajar sobre la recuperación de la pareja de zagueros centrales del equipo… Yo empiezo a armar una vaquita…", Roberto Fontanarrosa...
"¿Y si hablamos con alguien que haga estos ´trabajitos´?", le pregunto cómo entregado a mi compañero de butaca, en la platea del Monumental, tras un empate con sabor a derrota, otra más en este estadio. "Pero, ¿de verdad vos creés en estas cosas?", me dice entre asustado y sorprendido. "Claro que creo, estamos viendo fútbol y aquí estas cosas son sagradas. Ahora, si después me lo preguntas en la calle, o si le contás a alguien, lo voy a negar todo como Moyano", le respondo. "Es que algo pasa viejo, no puede ser que no podamos hacernos fuertes en casa. Justo acá, que con las medidas de la cancha, antes todos los entrenadores lloraban. Hasta el mismo Bianchi lo hizo. Imaginate si vendría el ´Muñeco´ Gallardo. Todos se quejaban cuando venían a jugar porque sabían que tenían muchas chances de perder. Y ahora, los que siempre perdemos puntos somos nosotros. ¿No nos habrán enterrados siete gatos negros en un arco como hicieron los hinchas de Independiente en el Cilindro de Racing?", pregunto ante mi propia sorpresa.
Me voy del estadio con la sensación de que mi equipo recibió una goleada. Y cuando miro la cara de los hinchas que caminan a mi lado, esa sensación se potencia. La frustración le ganó a la bronca que tuve desde que empezó el segundo tiempo y ellos salieron con línea de tres a pesar de tener una defensa peor que la nuestra, lo que no es poco. Pero Lucas esta vez se durmió, en mi criterio debió sacar a Klusener, que ante tan pobre rival nunca pudo siquiera patear una vez al arco, y poner un rapidito que desequilibre junto con Albertengo. Pero no lo hizo, en sus palabras, porque vio que el rival no lo comprometía. "Si somos grandes, tenemos que estar bien nosotros y no fijarnos en el rival", es una máxima del fútbol nuestro, frase simpática, tribunera, vacía, de optimismo suicida; inofensiva, salvo que se la tome en serio. Y ése sí que es un drama. El entrenador, responsable principal de este momento en que somos punteros y grandes candidatos a lograr el ascenso de modo directo, el sábado parece haber sufrido del "miedo al triunfo", una definición sicológica que se usa mucho en tenis. Se dice que cuando un jugador está logrando una victoria importante, se empieza a cuidar de no perder esa chance por miedo y deja de arriesgar, el rival lo nota y da vuelta el partido. Yo tuve la sensación de que eso le pasó a Lucas, debió arriesgar para asegurar el triunfo ante el equipo más débil que vi hasta el momento. Pero no lo hizo y este, en la única que tuvo, le quitó dos puntos de oro.
Antes de esa jugada le habían tirado veinte pelotazos que llevaban impresa la frase "Lucas, por favor salvanos". Hasta que el muchachito de la película decidió dar una mano. Arrancó por izquierda y picó como esos autos sport que alcanzan los cien metros en tres segundos. Pero no había lugar porque quedó muy cerca del córner, entonces a pura gambeta cortó los hilos que manejan a sus defensores como hizo Messi con Boateng, y estos quedaron en ridículo mirándole la cintura. De otro planeta en este fútbol mediocre del ascenso. A sus marcadores el espanto se les notaba en el cuerpo, rígidos, manoteando el aire como ciegos. Ahí metió un centro digno de Ginóbili y su compañero solo tuvo que darle un pase a la red. Medio pifiado por Pittinari, pero gol. El resto de la etapa fue todo de Albertengo. Y en una jugada algún compañero se fastidió con él porque no la pasó. Deberían darle vergüenza.
Solo algunas preguntas para Bovaglio. ¿Por qué juega siempre Velázquez, aun cuando no juega, como este sábado, y se gana el odio de la gente? ¿Cuándo va a merecer una chance seria Maximiliano Casa? ¿Tan mal está Oscar Carniello que no puede jugar en lugar de uno de los centrales que siguen sin funcionar como pareja? ¿No será tiempo de replantear como jugar en casa ante rivales que dejan tan poco espacio? ¿Es necesario que se pasen dubitativamente la pelota en el fondo para después tirarle un pelotazo frontal a Albertengo?
Quiero dejar en claro que creo profundamente en este cuerpo técnico y quiero que le vaya bien por varias razones que he ido detallando reiteradamente. Pero marcar mis disidencias tal vez ayuden a encontrar una salida que haga que los rivales vuelvan a ver al Monumental como un lugar inhóspito para venir a jugar. Es cierto que la media inglesa ya no es lo que era, y que ahora para ganar fuera de casa solo hace falta jugar bien y hacer un gol más que el rival. Pero, justamente, como Atlético de visita se muestra como un grande que busca el ascenso, es desencantador perder tantas posibilidades en casa. Aquí somos un equipo sartreano, que va entre el ser y la nada.
No creo que sea necesario acudir a brujos ni revolver la tierra en los arcos, seguramente que estos mismos jugadores podrán acabar con esta maldición que ha convertido al Monumental en la casa de los suspiros. Pero, por las dudas, voy a revisar todos los escritos de Fontanarrosa sobre la pitonisa rosarina, no sea cosa de que verdad exista. Y se sabe, acá, frente a la computadora, yo no creo en estas pavadas. Pero dentro del estadio, ahí sí que sí.

¿Qué te pareció la nota?

estrella
estrella
estrella
estrella
estrella

¿Qué te generó la nota?

Más notas de yo opino en el día de hoy

El diario de hoy

Haga click sobre la tapa y lea el diario completo edición impresa

RPM
RafaelaNoticias
RadioUniversidad
RadioRivadavia
RadioMitre
libertad
mutualunion

5RTv El canal de Santa Fe en vivo

Ediciones anteriores

Desde aquí puede ver cualquier edición del diario directamente desde la web